19.4.09

Están locos estos romanos

Atención a la última parida de resolución judicial que dice que: "La falta de información a un paciente sobre los riesgos de un medicamento e, incluso, la ausencia del consentimiento informado tras haberle transmitido esos posibles riesgos es sancionable, según una sentencia de la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, facilitada a este periódico por el Defensor del Paciente."


Por supuesto adivinen sobre quien ha caido la "culpa" de no haber firmado un consentimiento informado antes de darle a un paciente VIOXX (cuando aún no se había demostrado en ensayos clínicos que no era seguro): ¿sobre el reumatólogo que dio la charla a los médicos de familia como "lider de opinión"? ¿sobre el fabricante de Vioxx que promocionó agresivamente el fármaco y ocultó datos sobre su seguridad? ¿sobre las agencias reguladoras del medicamento que aprovaron el uso del fármaco?... no señores, no. La culpa es del médico de cabecera (que fue el que hizo el vale descuento).

Así que ya sabeis, si nos faltaban papelitos ahora hay que añadir otro más. El consentimiento informado para cada pastilla que recetemos. Y firmar por duplicado. Y guardar una copia.

Mañana lunes al primer paciente que me venga a pedir recetas de Adiro y omeprazol le tendré que decir:

- "Debo informarle de que se ha asociado el consumo de omeprazol a un mayor riesgo de fracturas de cadera. Por otra parte si no toma el omeprazol pero sí el adiro entonces aumentará el riesgo de hemorragia digestiva. Y si decide no tomar ni el adiro ni el omeprazol entonces aumentará el riesgo de infarto. Me firma este papelito por duplicado como que ha entendido los riesgos y le doy las recetas".

- "Pero Doctor, entonces ¿me lo tomo o no me lo tomo?"

- "Yo que sé lo que tiene que hacer. Yo soy médico no abogado."

10 comentarios:

h4rold dijo...

excelente! espero con ansias las respuestas de tus pacientes... las postearas aqui??

martameiga dijo...

Lo que nos faltaba por oir... :(

Pedro dijo...

En primer lugar, el consentimiento informado no requiere un papel independiente que ha de firmar el paciente, sino que se informe debidamente al paciente, lo entienda y el médico lo anote en la historia clínica. Se puede añadir papelito y firma o no. Lo que se hace habitualmente sin contar nada y con papelito es una gilipollez.
En segundo lugar, cada uno es responsable de lo que receta, puedes echar la culpa a quien quieras pero la responsabilidad de lo que recetas es tuya, no del comercial del fármaco ni del "lider de opinión".
En tercer lugar, de acuerdo contigo, no podemos contar todas los posibles efectos adversos de los farmacos, pero si aquellos que por su frecuencia o gravedad sea razonable hacerlo.
Por último, evidentemente, todo esto no puede hacerse con 5 minutos por paciente y con 50 pacientes al día.

Folken dijo...

Es una buena política. Así a los pacientes les dará un infarto cerebral por planteársele problemas irresolubles.

A largo plazo tendréis menos trabajo.

Dr. Bonis dijo...

> En primer lugar, el consentimiento informado no requiere un papel independiente que ha de firmar el paciente, sino que se informe debidamente al paciente, lo entienda y el médico lo anote en la historia clínica.

Sí, pero estarás conmigo que tener un papel firmado por el paciente da más seguridad jurídica. Porque sino siempre te podrá decir el paciente (o el familiar): "es que yo no lo entendí bien... usted no me comentó ese detalle concreto". Recuerda que estamos hablando de un efecto adverso de Vioxx en el año 2000, cuando era un efecto "raro", aún no demasiado aclarado.

> En segundo lugar, cada uno es responsable de lo que receta, puedes echar la culpa a quien quieras pero la responsabilidad de lo que recetas es tuya, no del comercial del fármaco ni del "lider de opinión".

Lo cual me lleva a la siguiente conclusión: fármaco que no paute yo, fármaco del cual no hago ni una receta más.

Eso incluirá: todas las recetas de los especialistas (incluidos tratamientos de las urgencias) y todas las recetas de médicos privados.

Curiosamente el Vioxx, la terapia hormonal sustitutiva, la vacuna del virus del papiloma, el nexium, los bifosfonatos para la osteoporosis y en general todas las novedades terapeúticas (que son las que tienen más efectos secundarios desconocidos) son recetadas primero por los especialistas del hospital (es la técnica de marketing que utilizan).

> En tercer lugar, de acuerdo contigo, no podemos contar todas los posibles efectos adversos de los farmacos, pero si aquellos que por su frecuencia o gravedad sea razonable hacerlo.

Mientras la ley no estipule claramente con exactitud qué es razonable informar o no (a partir del 1/10.000 casos ¿?), queda a la interpretación del juez.

Lo que pasa es que la sociedad espera un riesgo cero (o lo que es lo mismo, que el médico asuma todo el riesgo). Pero amigo, es que incluso el simple "paracetamol" tiene entre los efectos adversos descritos en el prospecto: "shock anafilactico", "anemia hemolítica" y "hepatotoxicidad". Cuando el paciente compra paracetamol por su cuenta y si sufriera un shock anafiláctico.. ¿a quién echarían la culpa? ¿al farmaceútico?.

Dr. Bonis dijo...

> A largo plazo tendréis menos trabajo.

No creas Folken. Un infarto cerebral produce un hemipléjico (o si todo va bien un tipo que vendrá cada més a por una receta de Adiro y atorvastatina 80mg para el resto de sus días) y eso genera muchísimo trabajo.

De hecho si yo tuviera un infarto cerebral no tomaría la atorvastatina. En los ensayos clínicos ha demostrado que tras un primer ictus la atorvastatina disminuye la tasa de mortalidad posterior por ictus, pero ¡no el número de ictus! (es decir que aumentas tu probabilidad de quedarte hemipléjico a costa de morir un poco más tarde).

Anónimo dijo...

SEría interesaante un enlace a la sentencia completa porque las sentencias estan fundamentadas y, normalmente, son dictadas para un caso concreto. Quiero decir que, para analizar y criticar objetivamente esa sentencia hay que encuadrarla en unas circunstancias concretas que serán las que han determinado la fundamentación jurídica y el fallo de la misma.

Pedro dijo...

"Sí, pero estarás conmigo que tener un papel firmado por el paciente da más seguridad jurídica. Porque sino siempre te podrá decir el paciente (o el familiar): "es que yo no lo entendí bien... usted no me comentó ese detalle concreto""

Puede que tengas la sensación de que tienes mayor seguridad jurídica, la realidad es que no, de hecho el que el paciente lea una larga lista de efectos secundarios tampoco garantiza que lo entienda.

"Lo cual me lleva a la siguiente conclusión: fármaco que no paute yo, fármaco del cual no hago ni una receta más."

Me parece totalmente razonable, lo que no entiendo es como seguis recetando lo que recetan otros especialistas...que además no suelen recetar genéricos, la verdad.

"Lo que pasa es que la sociedad espera un riesgo cero (o lo que es lo mismo, que el médico asuma todo el riesgo)"
Efectivamente, así es, incluso tu, cuando hablas de seguridad jurídica o de que ciertos aspectos quedan a interpretación del juez, esperas riesgo 0 de tu práctica clínica.
En cualquier caso, es fruto de una sociedad infantilizada en la que nadie se muere, las prisiones no existen, etc...

Dr. Bonis dijo...

> cuando hablas de seguridad jurídica o de que ciertos aspectos quedan a interpretación del juez, esperas riesgo 0 de tu práctica clínica.

No. Yo asumo el grado de incertidumbre de mi profesión (que es altísimo).

Pero no quiero que se me condene penalmente por asumir ese riesgo. Entiendo que se me condene si trabajo con descuido o a sabiendas de que estoy asumiendo riesgos innecesarios, pero la sociedad (y los jueces) tienen que aceptar que la incertidumbre existe en medicina y que no existe un proceso "correcto" y otro incorrecto, claros.

La medicina no es como el derecho. En el derecho se asume el falso negativo pero no el falso positivo (es decir, se trata de no meter a un inocente en la cárcel aunque sea a costa de dejar libre a algún culpable "por falta de pruebas"). En medicina la población no asume el falso negativo pero sí el falso positivo (no se puede escapar ningún cáncer de próstata, aunque sea a base de dejar impotentes e incontinentes a un montón de hombres a base de biopsias y cirugías innecesarias).

Jony Benitez dijo...

Actualmente en mi centro de trabajo, después de 20 años dispesando metadona, todos los pacientes han tenido que ir pasando para firmar consentimientos informados. En consecuencia, el otro día firmé 150, por supuesto de pacientes asignados a mi que no conozco.
Me planteo informar de mi ciego consentimiento a la Xunta de Galicia, responsable última de la atención que prestamos.
Quizás, acabar con esto, sería tan fácil como mandar un papelito por triplicado a nuestro superiores a fin de que esten informados y consentidos de todos nuestros movimientos.
Puede ser la única manera de asegurarnos la destrucción de esta civilización y su sistema sanitario.

En fin.Disculpen el tono pero me he quedado volado con el post.
Trágico e impactante.
saludos