10.2.09

Sobre las consulas sagradas

De la enfermedad sexual a las miserias económicas, del duelo al dolor amenazante, del paro al vértigo, del embarazo a la muerte, nada es ajeno a la consulta del médico de cabecera.Consultas sagradas: serenidad en el apresuramiento

Sale publicado en Atención Primaria el artículo que acuñó el término "consulta sagrada", que merece la pena leer.

Rescato las ideas clave:

- El agobio de la consulta diaria conlleva muchas veces encuentros sincopados y sin hondura.

- Estos encuentros recortados acaban transformándose en un estilo de práctica.

- El residente puede aprender de este ejemplo de ausencia de comunicación empática que degrada el acto clínico y genera un círculo vicioso de problemas sin resolver.

- Toda consulta tiene algo de sagrado, de cruce de límites de piel y espíritu, al que se puede aportar dignidad.

- Hay consultas más sagradas que otras. Hay encuentros dignos del máximo respeto, las «consultas sagradas».

- La identificación y la resolución adecuada de las consultas sagradas no sólo mejoran para siempre la relación médico-paciente y obtienen un impacto en salud proporcional, sino que compensan al médico del diario apresuramiento tormentoso.

- También en las consultas sagradas pasa el tiempo inexorablemente, y conviene no perder de vista el reloj, pero hay que lograr en ellas la apariencia de tener todo el tiempo del mundo.

- En resolver bien las consultas sagradas va mucha de la dignidad del médico.

- Es básico que el residente compruebe que se identifican y resuelven adecuadamente las consultas sagradas, pues su formación sería defectuosa en otro caso.

- Algunos ejemplos de consultas sagradas: la primera consulta de la paciente con amenorrea y posible embarazo o confirmado, paciente que acude por primera vez, la consulta tras el error médico, la entrevista en que el paciente llora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bonito e interesante artículo.
En urgencias, también muchas veces vemos situaciones "sagradas". Muchas veces también comunicamos embarazos, el diagnóstico (o la sospecha fundada) de patología grave, la atención a personas maltratadas o agredidas.

Para mí lo más impactante: comunicar a los padres de la extrema gravedad de su joven hijo que ha sufrido un accidente (del que tu ya conoces que está en parada con muy pocas posibilidades de recuperación). Y unos minutos más tarde comunicar el fallecimiento. En esos casos no puedo evitar que se me escapen las lágrimas.

Pero, también tenemos las situaciones "antisagradas", "demoníacas" o, quizá podríamos llamar "consultas basura".

Llamo así a las que se hacen en urgencias, a veces de madrugada, por situaciones inadmisibles (no pongo ejemplos por no aburrir, los conocéis de sobra).