24.1.09

Medicina defensiva en acción


Un interesante post escrito por un médico de urgencias americano nos muestra ejemplos de como la práctica de la medicina defensiva se extiende como una mancha de aceite saturando el sistema sanitario (y sobre todo disminuyendo la calidad de vida de los pacientes).

Traduzco unos pocos ejemplos, que seguro que son familiares a muchos:

Un paciente de 60 años tuvo una caida y se golpeó la cabeza hace 5 días. Tiene dolor de cabeza. No veía nada raro y pensaba mandarle a casa con medicación para el dolor. Pero estaba tomando un anticoagulante que le ponía en riesgo de sangrado. Así que le pedí una TAC de craneo para "estar seguro" de que no tenía una hemorragia. Que no tenía.

Un paciente de 40 años fumador y con una larga historia de EPOC acude por tos y disnea. Estaba en una fiesta y había olvidado su inhalador. Su saturación de oxígeno basal era 92%. Su frecuencia cardiaca de 105. Le dimos algunos tratamientos y corticoides y mejoró ligeramente. Aunque sus síntomas se explicaban probablemente por su EPOC y yo pensaba darle de alta prescribiéndole corticoides y algún inhalador, en vez de eso le hice una TAC de tórax para "estar seguro" de que no tenía un tromboembolismo pulmonar. Que no tenía. Se fue a casa con sus corticoides y su inhalador.

Una señora demenciada de 94 años es traida a urgencias porque "está rara". Su hija trató de levantarla esta mañana y fue más difícil de lo normal. La hija dijo que la paciente estaba "actuando diferente", incluso aunque las enfermeras que ya conocían a la paciente y las cuidadoras de la residencia aseguraban que seguía como siempre. Se le sacaron múltiples analíticas y una TAC craneal para "estar seguros" de que el supuesto empeoramiento de su demencia no estaba causado por un problema metabólico o por una hemorragia cerebral espontánea. No lo estaba. Fue dada de alta de nuevo a su residencia.

Entonces llegó el paciente suicida. Ella estaba bebiendo, se peleó con su novio y uso un trozo de cristal para cortarse las muñecas. Su nivel de alcoholemia estaba en 200. Estaba borracha y decía que "se quería matar". Pero ningún psiquiatra va a aceptar que se la derives hasta que tenga una analítica completa y un análisis toxicológico, incluido un electrocardiograma y un análisis de orina simplemente para "estar seguros" de que un nivel elevado de cloro o una terrible infección de orina no están en realidad detrás de sus tendencias suicidas.


¿Y por qué este médico de urgencias pide tantas pruebas, que al final son todas normales, para poder justificar sus decisiones cuando desde un principio sabe que probablemente el paciente no tenga nada? Él mismo dice:

La respuesta es que en nuestra cultura, "probablemente" no es ya suficiente. El juicio clínico ha sido sustituido por la exigencia de que los médicos descarten lo improbable. La sociedad nos presiona de tal forma que los médicos están más preocupados por demostrar que diagnósticos improbables potencialmente graves no existen y en tener pocas reclamaciones. Muchos médicos tienen miedo de practicar una medicina racional basada en el juicio clínico y las habilidades en la exploración física. Nadie quiere sufrir una demanda.

9 comentarios:

Emilienko dijo...

Tienes razón, se piden demasiadas pruebas diagnósticas innecesarias en urgencias, pero recuerdo algún otro post tuyo en el que precisamente por haber pedido una prueba diagnóstica que a primera vista parecía innecesaria, hiciste un diagnóstico difícil.

Creo que es necesario una situación de equilibrio a la hora de prescribir pruebas, en la cual éstas no se indiquen a lo loco y en la que tampoco se escatime en ellas. Sin embargo, si hay que desviarse un poco hacia un lado, me parece preferible pasarse que quedarse corto.

Dr. Bonis dijo...

Emilienko:

Yo creo que el equilibrio se lograría cuando el médico pidiera "esas pruebas extra" impulsado por su instinto (es decir por el bien del paciente) y no por su miedo (es decir para evitar denuncias).

Cuando un médico toma decisiones pensando en las demandas definitivamente el único perjudicado es el paciente.

Anónimo dijo...

Cuanto te envían al juzgado, (una sola vez es suficiente) por no haber pedido una prueba sencilla que médicamente no estaba indicada, pero que luego hay que explicar al juez y al forense que tiene meses para buscar en libros y en internet sobre el tema, se te quitan las ganas de tonterías.

Yo practico medicina defensiva. ¡¡Y a mucha honra!! Es lo que hay.

Si tengo constantemente una espada de Damocles sobre mi cabeza que me amenaza, lo normal es defenderte.

Conozco un poco (no mucho) los entresijos de cómo se plantea la acusación contra una presunta negligencia. Un caso que tu resuelves en urgencias en 5 minutos porque no da más de sí. Cuando te toca el caso 0,0001% que va mal, ahora hay toda una movilización, que como digo tiene meses/años por delante para buscar datos en tu contra y mirar con lupa lo que has hecho.

Si los jueces, forenses y fiscales tuviesen que atender 5 juicios a la vez, pasando de una sala a otra, y simultáneamente un despacho abierto a la calle donde cualquier ciudadano se presenta sin cita a solicitar su opinión vinculante, y todo metiendo prisas y protestando y que lo tienes que resolver sí o sí (no pudes dejar el juicio para dentro de 4 años), ... comprenderían un poco lo que le pasa al médico que está en urgencias a las 4 de la madrugada atendiendo una parada, con una hemorragia digstiva en la cama de al lado, un infarto más allá, ... y que no tiene tiempo para ver bien al paciente con una "fisurita" en el escafoides que tiene en la consulta y que encima te está montando un escándalo porque "yo te pago el sueldo y me tienes que atender ya".

Anónimo dijo...

Dr. Bonis: "Cuando un médico toma decisiones pensando en las demandas definitivamente el único perjudicado es el paciente". De acuerdo contigo pero: que piensas de la judicialización de la medicina?, acaso crees justo que un médico tenga que estar completamente a la defensiva y pasando ocasionalmente por los juzgados aunque sea declarado inocente?. Yo antes pensaba como tú pero viendo en los últimos años como la prensa no hace mas que hablar de negligencias cuando se refieren a algún caso médico (p.ejemplo el desgraciado incidente del Sr. Neira) no hago más que recordar un cartel que ví en el metro de N.York este verano en el que abogados se publicitaban para acudir a ellos en caso de que una cirugía hubiese ido mal o hubieran quedado secuelas tras una enfermedad?. En mi parecer creo que desgraciadamente la sociedad va en esa dirección y nos obliga a "asegurarnos" de alguna manera, a pesar de que como bien dices puede ir en contra del paciente.

Dr. Bonis dijo...

> De acuerdo contigo pero: que piensas de la judicialización de la medicina

Creo que practicamos la medicina defensiva porque la sociedad es idiota y nos empuja a ello. Y lo hacemos porque al practicar medicina defensiva son los pacientes los que pierden (de todas todas, tanto en iatrogenia como en costes sanitarios).

Con la medicina defensiva los médicos nos quedamos más o menos igual, los pacientes acaban jodidos y los únicos que ganan en el fondo son los abogados (que son los que la promueven).

Anónimo dijo...

Pero es ese mismo paciente que se ver perjudicado por la medicina defensiva el que te exige todas las pruebas habidas y por haber ("¿no me hace usted una RMN para mi torcedura de tobillo?"); es el mismo que te pregunta "¿usted me garantiza que a mi hija (con fiebre sin foco de corta evolución con excelente estado general) no va a ocurrir nada grave?"; es el mismo paciente que te va a denunciar si la evolución es mala aunque hayas hecho todo lo correcto.
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Mira, ahora en las autopistas casi todo el mundo va a la velocidad máxima permitida. Sabemos que hay radares, sabemos que te crujen. No me digas que conduzca a 140 Km/hora porque no pasa nada. No empujes. Yo cuidaré por mi (no terminar en la cárcel) y por mi patrimonio. Que la sociedad (incluidos jueces, abogados y pacientes) piensen a donde vamos y obren en consecuencia.
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Se comenta que en algún estado de los Estados Unidos no hay ningún (o casi ningún) Ginecólogo, por la tendencia a denunciar y condenar. Todos se han ido. Ahora, la que quiere parir se tiene que marchar a otro estado.

Anónimo dijo...

--- Se comenta que en algún estado de los Estados Unidos no hay ningún (o casi ningún) Ginecólogo, por la tendencia a denunciar y condenar. Todos se han ido. Ahora, la que quiere parir se tiene que marchar a otro estado.

Pues que les den por el culo.

José Luis Contreras Muñoz dijo...

La justa medida,como todo en la vida,debe ser la solución..ni mucho ni tan poco...

enfermero01 dijo...

Mucho me temo que el antídoto de la medicina defensiva es la confianza del paciente en su médico, pero parece que es un elemento que ha quedado atrás históricamente. No obstante, opino que aquí todos los elementos del sistema han sido un poco cómplices.

El problema quizá sea que ahora el médico no es "el que sabe de medicina", sino "el que tiene que curarme", "el que me da la baja" o "el que me receta los antibioticos para el resfriado". Ha dejado de ser el dueño de unos conocimientos y unas funciones para ser un instrumento o un medio para otro fin. La gente ya no va "al médico", la gente va a "que le receten algo para la gripe", "a ver si la hacen una resonancia para la espalda" o "a que le manden la vacuna contra el papiloma esa que ha salido en el telediario". El marco legal no ha hecho sino agravar el caso poniendo el timón de la atención sanitaria en el propio paciente, y convirtiendo al sanitario en un mero expendedor de servicios sujeto a la demanda de una fuente que no conoce ni domina el campo, pero a la que la sociedad de la información le ha hecho creer que sí. El concepto de libertad del paciente para decidir sobre cómo recibir la atención ha sido estirado hasta hacerlo irreconocible, y lo que es más grave, sin terminar de garantizar, en muchos casos, su derecho a decidir.

Un médico me dijo una vez (yo no lo soy) que la medicina defensiva era como la inflación, que sólo puede ir a más. Lo que venga cuando ya la situación sea insostenible, probablemente lo veamos en USA en unos años.