15.1.09

Consultas sagradas


Hoy en la consulta he ayudado a una viejita de 85 años a desvestirse. ¡Nada menos que 3 faldas y dos camisones de lana llevaba!. Medio ciega por una diabetes, aplastada por la osteoporosis (con 1,40 de estatura) y con solo 4 dientes. Venía por un catarro y a por "recetas" (traía la mítica bolsa con los cartoncillos).

Me cuenta (mientras la desvisto para auscultarla y hago las recetas) que su hija murió hace 3 meses (después de tener "un riñón de una niña de 5 años durante 24 años... que no vea lo que le duró"). Dice que le da miedo llorar por si le afecta al "azucar de los ojos", pero que no puede evitarlo. Le cojo la mano y la tranquilizo. Nadie se quedó ciego aún por llorar a un ser querido. Le doy su tiempo.

Me cuenta que su hijo es fontanero (realmente sí que tiene muchas recetas por imprimir :) ). Que se casó con una Libanesa que le quito todo el dinero ¡y la casa!. Pero que es muy trabajador "y ahorrativo".

Le mando un antibiótico, pese a no tener ningún ensayo clínico aleatorizado que avale mi decisión (me parece que es muy mayor, pobre y además diabética).

Le ayudo a vestirse (como no ve le cuesta abrocharse el botón). Me da las gracias y me dice: "usted es un médico bueno, que Dios le de salud y sabiduría".

Fue una "consulta sagrada" y esas palabras de una anciana pobre y medio ciega recompensan más que cualquier incentivo.

Así que recuerda si eres paciente... no te lo calles y dile a tu médico "usted es un médico bueno" (que es mejor que un "buen médico")... aunque también "pagues la seguridad social", no te costará nada, le harás un poco más feliz y le ayudarás a aguantar los malos momentos.

12 comentarios:

Mj dijo...

Puede que sea uno de los mejores post que te he leido nunca :)

Dr. Bonis dijo...

No hago sino seguir las recomendaciones (la quinta) de James Rourke, médico de familia canadiense a los médicos residentes de familia:

1. Ofrece los mejores, más amplios y profundos cuidados médicos posibles a tus pacientes.
2. Haz visitas a domicilio, particularmente a los ancianos frágiles, los discapacitados y los pacientes bajo cuidados paliativos.
3. Hazte cada día una pregunta relacionada con un paciente o caso clínico que te obligue a buscar la respuesta.
4. Conviertete en un lider de tu comunidad. Como médico de familia, tendrás el privilegio de conocer a mucha gente, sus necesidades como comunidad y como seres humanos.
5. Valora y cuida tus historias. Son el rico tapiz de la medicina de familia, tejido con tus experiencias, tus emociones más profundas, tus desafíos, tus alegrías.

Juana dijo...

A veces uno se estremece leyendo algunas cosas, gracias, un placer leerte, siempre un verdadero placer.

Ana dijo...

Eso es lo que pasa cuando a alguien se le trata con humanidad. La empatía, manifestada por ciertos gestos, es capaz de percibirla hasta una abuelita medio ciega y con osteoporosis :) Los pacientes ya tienen bastante "con lo suyo" y lo último que necesitan es una mala cara, un mal comentario o que, simplemente, "los que estamos al otro lado" pasemos de ellos. Además, la valoración o la sonrisa de un paciente nos llena. Reitero, eres un médico bueno, te mereces salud y sabiduría ;)

reygecko dijo...

Post como éste hacen que me felicite a mí mismo por haberte añadido a mis marcadores de Firefox.

Bravo. :D

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Que manera de aprender contigo.
Gracias.

Delfi dijo...

Llevaba mucho tiempo pensando como haria para que Elena (mi médico) supiera lo que la aprecio, y agradecerle lo me ayudó este verano cuando la salud en mi familia desaparecia y mi miedo era cada vez más grande. Ahora ya lo sé. Gracias.
Delfi. Valencia

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tener sentimientos y manifestarlos. No es fácil hacerlo en esta sociedad individualista y competitiva.
Laquiti

RGC dijo...

Has captado la esencia del acto médico y también el núcleo de lo que esencialmente nos recompensa en nuestro trabajo. Me pregunto como lo has conseguido (es tu actitud o te lo han enseñado o una mezcla de las dos cosas) y me llena de esperanza porque no veo muchos médicos como tú en estos tiempos. Me gustaría pensar que te descubrí la foto.

Lila dijo...

Hola!Soy enfermera y trabajo en Santiago de Compostela.He descubierto tu blog a través de la lista de los 40 principales blogs sanitarios de e-ras y me ha encantado. Mi blog es Punto de Encuentro Enfermero: lila2.blogspot.com y aunque nunca he escrito nada sobre mis vivencias en el trabajo, me están entrando ganas porque al leer esta entrada tuya, me he emocionado.
Me encanta ver que hay medicos así, yo he conocido a uno, y contigo ya son 2,que muestren esa humanidad con la gente, que realmente demuestren que la medicina no es sólo diagnsticar y tratar sino también escuchar y tranquilizar!
Sin lugar a dudas,seguiré leyendo tu blog porque es magnífico!
Suerte en tu día a día en el trabajo y por Dios!Sigue trabajando asi y no cambies de actitud!

Yo también intentaré no cambiar...

Alberto dijo...

¡Coño! yo pensé que eras de los que preferías tener a los pacientes desvestidos y preparados en la consulta para no "perder el tiempo" mientras se preparan los pacientes y no tener que ayudarlos a vestir. Al final es posible que esos tiempos no sean tan perdidos como parece

Dr. Bonis dijo...

> Al final es posible que esos tiempos no sean tan perdidos como parece

Por supuesto. Lo que me resulta difícil es tener 60 consultas sagradas. O una consulta sagrada cada 5 minutos.

La atención médica de calidad requiere tiempo. Es difícil conjugar eso con la accesibilidad, y sobre todo con la burocracia.