13.6.08

Interesante reflexión...


El hombre no quiere ser mujer, pero la mujer quiere ser hombre, o al menos, mujer-hombre, porque el sistema se lo ha metido en la cabeza. Anónimo

Leida en el 20minutos.com:

¿Es hoy la mujer occidental más libre que ayer? ¿Se ha igualado realmente al varón, si es que tal cosa es posible? Veamos: Occidente hunde parte de sus raíces, quiérase o no, en el cristianismo, el cual saca a la mujer de la semiesclavitud del Imperio Romano, convirtiéndola así en hija de Dios y por ende, en hermana del varón. Quien realmente ha discriminado a la mujer, y mucho más que el varón, es la Naturaleza, exactamente igual que a las hembras del resto de los mamíferos, y suponiendo, que es mucho suponer, que un reparto de papeles pueda ser considerado como discriminación. El problema de la mujer €moderna€ es que el sistema la ha metido en un doble papel: el de mujer y el de hombre, contraviniendo con ello lo dispuesto por la Naturaleza. Y todo lo que sea ir contra la Naturaleza acaba pagándose, sobre todo cuando, pretendiendo ser mujer-hombre, se antepone o se equipara el trabajo remunerado a la maternidad, esa pequeña diferencia, origen de todas las discriminaciones de sexo.

Mujeres trabajadoras las ha habido siempre; lo que no había antes era tantas mujeres para las que la maternidad fuese algo secundario o, en el mejor de los casos, equiparable al trabajo remunerado. De hecho, la mujer que aspire a ser madre sólo puede trabajar casi como si fuese un hombre en dos momentos de su vida: cuando aún es muy joven para tener hijos o cuando, habiendo tenido todos los hijos, son éstos lo suficientemente mayores como para no necesitar muchos cuidados maternos. También está, por supuesto, la opción de renunciar a ser madre. Pero si se pretende ser madre y trabajadora a tiempo completo a la vez, ninguna de las dos cosas se podrá hacer bien.

La mujer, más pasiva que el hombre por naturaleza, no ha hecho casi nada por esa revolución feminista de hoy. Ha sido el sistema de capitalismo liberal, tan condenado por la Iglesia Católica como el comunismo, el que, utilizando los poderosos medios de comunicación actuales y aprovechando la mayor inseguridad psicológica femenina, poco a poco ha ido metiendo las ideas feministas a la mujer por cuatro motivos, entre muchos que se podrían mencionar:

1º- En la empresa privada, a igualdad de trabajo, la mujer cobra menos que el hombre. Es algo parecido a lo que ocurre con el uso de los inmigrantes para tener mano de obra barata.

2º- Si la mujer trabaja, habrá más gente con poder adquisitivo, es decir, consumidores potenciales, lo que generará una mayor circulación de capitales.

3º- Si en una pareja trabajan el hombre y la mujer, el precio de la vivienda podrá ser mayor.

4º- Las guarderías también hacen su triste negocio de €aparcamientos de hijos de la mujer-hombre€, curiosamente, empleando en la mayoría de los casos a mujeres que sustituyen a la madre haciendo de madres postizas de muchos niños, gran parte de ellos, todavía bebés.

Así se explica que el capitalismo aceptase y fomentase en su sistema de producción el acceso de alguien como la mujer, atada en buena parte de sus mejores años a la posibilidad de la maternidad.

Esa mujer-hombre, que se ha creído liberada del €yugo€ del varón, ahora sí ha caído en una verdadera esclavitud, la del capital, y además, con doble cadena, la de mujer trabajadora y la de mujer objeto. (Nunca como hoy la mujer ha sido tan explotada sexualmente ni tan esclava de su cuerpo; nunca como hoy, por ejemplo, se han visto en la prensa tantos anuncios de prostitución o de clínicas de belleza). Dentro del capitalismo, que, encima, es cada vez más salvaje, lógicamente el más débil es el que tiene que sufrir las peores consecuencias. La mujer, más que débil, es frágil, puesto que lleva dentro algo tan precioso como el vaso de la vida, con las consecuencias físicas y psíquicas que ello conlleva. Frente a esa fragilidad, la mujer poseía la fortaleza de su pudor natural, pero el capitalismo ultraliberal se lo ha ido quitando interesadamente, dejándola así doblemente desamparada: ante el varón y ante el capital, o, precisando más, ante el natural impulso sexual del varón y ante la despiadada codicia del capital. El feminismo, pues, ha sido un hábil invento del capital para dominar a la mujer, haciéndola creer que es más libre hoy. No se olvide, por ejemplo, que fue la izquierda la que se negó en un principio a darle el voto a la mujer por considerarla más de derechas, lo que supone reconocer que la mujer, por su capacidad de dar la vida, está más apegada a algo tan de derechas como la discriminadora Naturaleza. El varón, como ser humano que es, podrá ser bueno, malo o regular; podrá ser fiel o no a su pareja; podrá ser más o menos egoísta o podrá ser más o menos cariñoso con su compañera, pero el capital siempre será igual de codicioso, sin importarle el sexo del trabajador.

La mujer-hombre ya está empezando a recibir la factura de la Naturaleza de varias formas, como trastornos psíquicos, enfermedades hasta hace poco típicamente masculinas, adicción al tabaco (acercándose ya en esto, si no superando, al varón), incomprensión, soledad, abandono etc. (Curiosamente, en las agencias matrimoniales y en los foros de contactos de Internet cada vez se inscriben más mujeres, y ya en mayor número que los hombres). El hombre no quiere ser mujer, pero la mujer quiere ser hombre, o al menos, mujer-hombre, porque el sistema se lo ha metido en la cabeza. Ahora bien, no sólo el varón no ha cambiado: la Naturaleza y el capital tampoco han cambiado ni piensan hacerlo. Si acaso, el capital sólo puede cambiar a peor. He ahí el drama de la mujer actual.

Partiendo de la mencionada desigualdad natural, y entrando en el terreno jurídico, no se puede considerar igual lo que no es igual. Por ejemplo, si son iguales ambos sexos, ¿por qué por sentencia judicial se sigue dando la custodia infantil preferentemente a la madre? ¿No contradice este hecho esa supuesta igualdad de sexos? Más bien parece que hayan querido confundir interesadamente igualdad jurídica con igualdad política, a la vez que hipócritamente se reconoce la desigualdad natural entre los dos sexos. Otra cosa es que para actos jurídicos iguales haya derechos iguales. Por ejemplo, para sacarse un permiso de conducir o para recibir asistencia sanitaria o educativa, obviamente, deberá haber las mismas condiciones para ambos sexos. Dicho esto, ¿por qué, por ejemplo, para ser policía a la mujer le ponen un baremo más fácil en las pruebas físicas? ¿Acaso el ladrón correrá menos si lo persigue una mujer policía? ¿No es eso un caso evidente de cuota política de introducción de mujeres, como se puso de relieve en la conocida película €La teniente O'Neill€? Reconociendo la desigualdad natural entre los sexos, se ha llegado, y no es la primera vez, al absurdo de considerar una discriminación como €positiva€, en una clara muestra del más interesado cinismo del sistema hoy imperante.

Los hijos han acabado pagando también una factura: la de tener como madre a una mujer-hombre. Y con esos hijos, lógicamente, la sociedad ha terminado por sufrir también las inevitables consecuencias. Hoy ya se ve claramente que sólo el capital se ha beneficiado realmente del feminismo. Es lógico: éste fue un invento de aquél. También se ve hoy que izquierdas y derechas están en lo mismo: el capitalismo salvaje.

Finalmente, llegará un día en que la mujer comprenderá que lo que "realiza" a una persona no es el trabajo, sino la cultura dentro de un bienestar aceptable en una familia estable. Muchas empezarán pronto a comprender que esclaviza más el trabajo fuera de casa que el trabajo de ama de casa, el único trabajo que, aunque sea pagado por otro, se hace de forma autónoma y por amor al jefe y sus hijos. Muchas comprenderán por fin que es mejor empresa la familia (y con mejor jefe). El hombre, esclavizado desde siempre al trabajo y al capital, ya sabía todo esto. La mujer moderna, y especialmente la €superwoman€ a la americana, ya está empezando a comprobarlo personalmente.

8 comentarios:

Psipa dijo...

¿interesante? ¿Te parece interesante eso? quizá llegue algún día a comprender que lo que realiza la persona no es el trabajo, sino la cultura dentro de un bienestar aceptable en una familia estable, quiza algún día cierre las piernas para que los hombres se vean obligados a casarse para tener sexo, quizá algun dia lleguen a darse cuenta, tras el divorcio, que desencadenará la pobreza y la decadencia, que la revolución de la mujer les ha beneficiado mas a ellos que a nosotras y quizá, solo quizás, algún día, vosotros, los hombres os deis cuenta del valor que tiene un hijo... y criarlo y compartirlo, porque alguien que considera que meter el pene y traer dinero a casa para que la prole coma es tan necio como el más necio del mundo. He dicho

Anónimo dijo...

Buf. Vaya comentario. Antes no había libertad para las mujeres. Hoy en día en algunos países del mundo (en la mayoría, por desgracia, no). Y es que si quiero currar, currar; y si no quiero, pues también, porque no me da la gana de depender económicamente de otra persona, sea novio, marido, mi familia o quien sea.

Ese texto y esas reflexiones son propias de los machistas que se disfrazan de "defensores de la mujer", pobrecitas nosotras, con lo bien que estaríamos en casa (de quién?, porque yo vivo sola y a día de hoy nadie está dispuesto a pagarme por quedarme en casa porque sí) en vez de por el mundo haciendo lo que nos da la gana.

GRRRRR. Tío, con todo el respeto, no te gustan los "feminazis" (estoy de acuerdo en que hay feministas radicales y tontunos), pero... de verdad estás de acuerdo con lo que dice en este texto? Porque aunque hay feministas radicales, a día de hoy, al menos en España, sigue siendo más imperante el machismo (también entre muchas mujeres) que lo contrario. A mí, me gusta definirme "igualista" (sí a la custodia compartida, sí a baremos iguales en pruebas físicas de oposiciones, no a chorradas lingüísticas tipo "miembras" o "modistos"... y sí a que cada uno haga lo que quiera con su vida sin que se diga que una madre es mala madre porque se quiera realizar profesionalmente).

Ea, me voy a seguir haciendo lo que me da la gana. Y así lo seguiré haciendo.

Dr. Bonis dijo...

--- ¿interesante? ¿Te parece interesante eso?

Me parece interesante porque aporta un punto de vista alternativo. No quiere decir que esté de acuerdo en todo lo que dice ni mucho menos.

Lo que hace falta es escuchar puntos de vista distintos, no los de siempre.

--- quiza algún día cierre las piernas para que los hombres se vean obligados a casarse para tener sexo

Es curioso lo que comentas. Los antropólogos sociales han observado que el sexo es un recurso utilizado por mujeres culturas de todo el mundo para obtener ventajas. Por eso siempre ha habido más prostitutas que prostitutos (y porque curiosamente las mujeres no suelen ser consumidoras de ese tipo de servicios...)

--- la revolución de la mujer les ha beneficiado mas a ellos que a nosotras

Completamente de acuerdo en eso. Por eso la reflexión me parece interesante. A las mujeres les han vendido lo de liberación, pero las han convertido en esclavas de un nuevo modelo, que probablemente beneficia no al varón, sino al sistema económico capitalista.

Dr. Bonis dijo...

--- Y es que si quiero currar, currar; y si no quiero, pues también

Ahí está el problema, en que "si no quieres, pues también... curras". Hemos llegado a un punto en nuestro modelo económico en el que la mujer (ni tampoco el hombre) simplemente no puede negarse a trabajar.

Yo he observado un fenómeno curioso. Ser "ama de casa" o dedicarse "a cuidar a mis hijos" comienza a ser más un privilegio de las clases socioeconómicas altas. Solo si tienes unos padres adinerados o tu marido gana más de 3000 euros al mes puedes permitirte "el lujo" de hacer vida marujil, aunque sea durante unos años de tu vida.

Si tienes ocasión de frecuentar ambientes "pijos" notarás que muchas chicas de alrededor de 20 años en ese grupo social tienen como aspiración estudiar una carrera y luego casarse (la mayoría jóvenes) con algún chico y dedicarse a ser "amas de casa" con un trabajillo de jornada reducida.

Puede que sea fruto de una mentalidad machista y tradicional rollo "opus dei"... ¿o puede que sea además porque pueden realmente elegir?

--- a día de hoy nadie está dispuesto a pagarme por quedarme en casa porque sí

Ahí creo que has dado en el clavo. Yo soy soltero y vivo solo. No tengo hijos (conocidos). Y aún así mantener una casa y trabajar se puede convertir en un suplicio porque es doble trabajo. Mi sueldo, que no es malo, me permite vivir pero sin demasiados lujos (nada de tener coche, por ejemplo).

Al final muchos en mi situación acaban contratando a una rumana (o similar) para que vaya una vez por semana a limpiarles la casa. Y acaban comiendo menús de cafetería. En el fondo estás sustituyendo una fuerza de trabajo (ama de casa) y la estás profesionalizando, dedicando una parte de tu sueldo a pagar a personas que hacen el trabajo que hacían nuestras abuelas.

--- de verdad estás de acuerdo con lo que dice en este texto?

Como ya he dicho antes, que me parezca interesante no quiere decir que esté de acuerdo. Pero aporta puntos de vista nuevos que merece la pena debatir (y es lo que estamos haciendo ¿no? :-) ).

--- y sí a que cada uno haga lo que quiera con su vida sin que se diga que una madre es mala madre porque se quiera realizar profesionalmente

Completamente de acuerdo contigo.

Y creo que el gran problema hoy en día es que realizarse profesionalmente (lo que podría considerarse el rol "masculino", (que no de hombre) parece incompatible a priori con el rol "femenino" (que no tiene porque ser siempre de mujer).

Quizá falta un rol nuevo, que sea mixto... O quizá falta un apoyo social mayor por ese rol "femenino" (que deberían poder elegir tanto hombres como mujeres).

Hoy por hoy lo de ser "amo de casa" (llevar una casa, cuidar niños...) está muy devaluado socialmente. Hasta el punto de que a las personas que se contrata para que hagan ese trabajo (porque es un trabajo necesario) son inmigrantes y personas de nivel sociocultural bajo.

Tona dijo...

Pero si se pretende ser madre y trabajadora a tiempo completo a la vez, ninguna de las dos cosas se podrá hacer bien...Premisa falsa.

Soy madre y trabajadora.Hago estas dos cosas y alguna más..lo mejor que puedo, no digo que bien.

Ojalá los que trabajamos tuvieramos más flexibilidad con los horarios para poder compatibilizar mejor la crianza de los hijos o cuando lo necesitamos, chicos y chicas.No es tan complicado, lo hacen en otros países.

uyyyy¡¡¡¡respeto otras opciones, pero para nada las comparto.

¿Qué ocurré con estas mujeres que han podido realizar mejor que nadie la función de ser madres ¿? y a los 45-50-60 tiene su matrimonio una crisis que termina en divorcio? ¿Las debe mantener el marido/los hijos/el Estado o se ponen a buscar su primer trabajo a esa edad?
¿Sabes cuántas mujeres machacadas aguantan junto a sus maridos porque no tienen de que vivir?

Dr. Bonis dijo...

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Ojalá los que trabajamos tuvieramos más flexibilidad con los horarios para poder compatibilizar mejor la crianza de los hijos o cuando lo necesitamos, chicos y chicas.No es tan complicado, lo hacen en otros países.

Ojalá. Pero no van por ahí los tiros. Y sino fíjate en lo de las 65 horas semanales. O como ahora para sobrevivir necesitas dos sueldos o pluriemplearte.

--- ¿Qué ocurré con estas mujeres que han podido realizar mejor que nadie la función de ser madres ¿? y a los 45-50-60 tiene su matrimonio una crisis que termina en divorcio?

Lo que ocurre es la "pensión compensatoria", que es una figura jurídica pensada para estos casos.

Curiosamente en la sociedad actual y entre los más jóvenes te encuentras con otros casos dignos de mención, como parejas obligadas a convivir, aunque no se aguanten, simplemente porque no pueden pagar su hipoteca si no es entre los dos, y tampoco consiguen vender la suya. Conozco varios casos.

Los hay que optan por irse a vivir con los padres de nuevo, pero no parece una solución muy deseable.

Claro que también hay quien se está viendo obligado a vivir en casa de los padres porque decidió comprarse una casa sin casarse-arrejuntarse con nadie. Con un único sueldo da para pagar la hipoteca pero no para pagarte la comida, así que viven en casa de sus padres mientras tienen el piso vacío.

Lo cierto es que mientras que antes se vivía con un sueldo, ahora es muy difícil vivir si no tienes dos. Y ese es el problema, y esa es la mentira que el sistema "capitalista" les ha vendido a las mujeres (y a los hombres) como "liberación de la mujer".

Anónimo dijo...

Bueno,habría que ver si ahora (a parte de la horripilante subida del coste de la vivienda)no podemos vivir sin dos sueldos por el consumismo que mamamos, creándonos expectativas materiales que antes sólo se colmaban en lo sueños/imaginación y siendo conscientes que tan sólo eran eso: sueños/ensoñaciones.

reygecko dijo...

Pese a que yo no comparto muchas de las ideas expuestas en el texto citado, también considero interesante la reflexión.

No se me había ocurrido plantearlo así, como una especie de "conspiración capitalista" para esclavizar a un mayor número de la población y conseguir una mayor circulación de capitales y un incremento del consumo.

En esa parte, lamentablemente, los hechos parecen confirmar el texto.

Un saludo.