Hace un par de meses descubrí un programa de televisión que ahora trato de no perderme. Es de la Paramount commedy (canal digital), y es un humor que a mí (aunque a mi novia le sorprenda) me hace mucha gracia. Simplón, muy friki... pero con un toque "inteligente" que hay que saber leer entre líneas.
Uno de los mejores personajes del programa es "el gañán", un retrato caricaturesco del típico tipo de pueblo de la meseta manchega.
Aquí va un video del gañán hablando de los "emigrantes", que me recuerda mucho a un post que puse hace poco.
Que lo disfruten con salud!
20.7.06
Los inmigrantes vistos por el gañán
17.7.06
El paciente obediente
Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan. San Agustín
Muchos pacientes hacen poco caso de lo que les decimos. Uno manda una pastilla, una dieta o dejar de fumar, y la gente pasa de todo. Se infla a alcohol, sigue metiendose rallas de cocaína, se toma las pastillas cuando se acuerda (o a las dosis que mejor le parecen) y en general hace de su capa un sayo.
Se calcula que un de cada cuatro pacientes no se toma las medicinas que le manda el médico porque no le da la gana.
Los autores de un meta-análisis (que es como un resumen de investigaciones) recientemente publicado en el British Medical Journal se han preguntado si los pacientes obedientes viven mejor que los que no hacen caso del médico.
Los resultados son en cierto modo sorprendentes. En general, en los ensayos clínicos se da a un grupo de pacientes el medicamento "a probar" y a otro grupo un "placebo" (un caramelo de menta, o similar).
Normalmente se compara la mortalidad (u otro indicador de salud, como el número de recaidas al año o la calidad de vida) entre los que toman placebo y los que toman el fármaco... si entre los que toman el fármaco hay menos mortalidad se puede decir que el farmaco funciona (al menos funciona mejor que el placebo).
Estos autores han ido un poco más allá, y han separado en dos grupos a los que toman el fármaco: los que lo toman de verdad (los obedientes, los que tienen buena 'adherencia al tratamiento' en palabras técnicas) y los que pasan de todo (los que no tienen adherencia).
Pues bien, resulta que entre los que les daban la pastilla y se la tomaban obedientemente había menos muertos. Esto es algo esperable... si no haces caso del médico te mueres más.
Pero ¡ojo! que hay algunos peros. En dos casos, al final se demostró que la pastilla hacía más mal que bien (había más muertos entre los que tomaban la pastilla que entre los que tomaban placebo). En estos casos, los pacientes obedientes ¡morían más! (como era de esperar, también).
Pero ahora viene lo más curioso de todo. ¿qué pasaba con los pacientes a los que les daban caramelos de menta?. Supuestamente en ese caso ser obendiente o no tendría que dar lo mismo. Da igual que te tomes los caramelos de menta o no...
¡Pues no!. Resulta que en los pacientes que tomaban placebo (sin ellos saberlo, claro), aquellos que lo tomaban obedientemente ¡se morían menos!. Incluso en el caso de los medicamentos que al final hacían más mal que bien los que menos se morían eran los que obedecían al médico y se tomaban el caramelo de menta, luego vienen a los que les daban el medicamento "malo para la salud" pero no obedecían, y los que salían peor parados eran los obedientes a los que les daban la "medicina mala sersual".
Conclusiones: hacer caso al médico mejora tu salud, incluso cuando el médico te receta jilipolleces y caramelos de menta (como agua destilada homeopática)... si eres obediente no solo te sentirás mejor subjetivamente... sino que ¡te moriras menos! gracias al maravilloso efecto placebo. Pero ¡amigo!... hay de tí como seas de los obedientes y te tomes un medicamento "perjudicial" (como la terapia hormonal sustitutiva)... entonces más te valía no haber ido al médico.
15.7.06
Huelga de MIR
En los últimos días se mueve un rumor. Parece que se está convocando una huelga indefinida de residentes para el 4 de Septiembre. Las reivindicaciones principalmente salariales (nuestro sueldo base neto es de 750 euros, con 6 guardias de 24 horas se queda en 1200).
Aquí va el cartel, que se difunda, a ver si la cosa cuaja y conseguimos mejorar un poco.
830€ al mes y 6€ por hora de guardia
8 guardias al mes
72 horas a la semana sin librar guardias
...
¡BASTA! Lucha por tus derechos
Huelga indefinida de MIR ya.
Convocatoria Nacional desde el 4 de septiembre de 2006
La vida está cara, y cuando ves que los pilotos de avión ganan 12.000 euros al mes empiezas a reflexionar seriamente. 12000 euros es 10 veces más de lo que yo gano. Imaginarse el nivel de vida que tendría si ganara como un piloto es algo difícil, pero un ejercicio interesante es el siguiente: qué pasaría si en vez de ganar 10 veces más (como los pilotos) las cosas me costaran 10 veces menos?.
Si fuera piloto de avión, visto desde el sueldo de un residente, las cosas me costarían (por ejemplo):
Alquiler de un piso en Madrid: 90 euros al mes (un chollo!)
Una televisión de plasma acojonante: 300 euros
Un coche bastante majete (y nuevo): 2500 euros
Un piso en el centro de Madrid: 30000 euros (5 millones de pelas)
Un menú de MacDonald: 70 céntimos
Unos vaqueros de marca: 9 euros
Un ordenador portatil: 100 euros
Un menú del día en un restaurante: 1.5 euros
Un café en un restaurante pijo: 20 céntimos
Un viaje al caribe una semana: unos 90 euros....
y así pueden seguir calculando.
Creo que ya va siendo hora de que los residentes (y por qué no todos los médicos de la sanidad pública, que muy pocos ganan como para tirar cohetes) reclamemos lo que merecemos: un sueldo acorde con nuestra categoría profesional, el nivel de responsabilidad y la penosidad de nuestro trabajo.
Algunos hablan de la "ética", de que no podemos jugar con la salud de la gente y hacer huelgas, y de que nuestra profesión es "vocacional". Pues yo digo que con la "vocación" no se paga uno la vivienda, y que el 90% de las cosas que vemos en el hospital (al menos las urgencias que es donde nos tienen trabajando como a tontos) son tonterías, que probablemente si no las atendiéramos la salud de la población mejoraría. Si la gente quiere tener a un médico residente las 24 horas del día, todos los días de la semana para ver sus granos, picores, dolores de 3 meses de evolución y demás chorradas, que lo pagen, o de su bolsillo o con más impuestos (porque señores, con lo que se paga de impuestos en este pais, y encima con toda la gente que se mueve en negro no es suficiente para pagar ambulancias-taxi para todos, médicos de urgencias gratis a cualquier hora y TACs para cualquier dolor de cabeza)
Iremos informando de que se cuece.
10.7.06
Pocholo campeón

La estupidez insiste siempre.Albert Camús
Los pijos son raros. Y muchas veces son un poco patéticos. El otro día en la urgencia tuvimos a un pijo que hizo algo tan patético que aún estamos que no nos lo creemos.
La historia es la siguiente: pillan a un chaval de unos 28 años en pleno centro de Madrid, conduciendo su BMW a las 10 de la mañana de un Sábado a 110 Kms/hora. Le para la poli. El pijo que venía de una de esas noches de fiesta apestaba un poco a alcohol. Encima iba un poco "encocado" (para que ocultarlo).
Le para la policia, y saca el aparatito ese para el control de alcoholemia. El pijo al verse acorralado, y sobre todo ahora que se ha instaurado el carnet de conducir por puntos no sabe que hacer para salir del atolladero... ¡tierra trágame!.
Total que no se le ocurre otra cosa que tirarse al suelo como si se hubiera desmayado y simular una especie de ataque epiléptico (moviendo la cabeza y las manos en plan baile de San Vito).
Los polis que llaman al 112 y llega una ambulancia. Total que al chaval que ahora estaba en el suelo con los ojos abiertos como platos y sin moverse (pensando probablemente qué coño tenía que hacer para simular un ataque epiléptico ... ¿seguir moviéndose? ¿quedarse muy quieto con los ojos abiertos?) van y le ponen un tubo de Guedel.
Un guedel es un tubo de plástico que se mete en la garganta para ayudar a respirar a alguien que pierde el conocimiento. Que te pongan un Guedel estando consciente debe ser bastante desgradable, pero nuestro pijo aguantó estoicamente ("todo sea por disimular, a ver si la poli se cansa de mí y me hacen el test de alcoholemia más tarde cuando se me haya pasado la moña")
Total, que traen al pijo a urgencias y el tipo erre que erre haciéndose el epiléptico -dormido, así con la mirada perdida y los ojos bien abiertos (y eso que de no pestañear le tenían que estar picando de cojones). Incluso echaba un poco de babilla por la boca.
Pero los médicos tenemos algunos "trucos" para saber si un tipo está inconsciente de verdad (trucos que no desvelaré aquí). Lo más típico es pellizcar los pezones o otras partes del cuerpo y ver si se reacciona al dolor. Aunque claro, los tipos estoicos como nuestro pijo, que son capaces de tragarse un Guedel mejor que la protagonista de garganta profunda, también pueden aguantar pellizcones sin ni siquiera pestañear. Pero hay algunos signos que le delatan (y que como digo no voy a desvelar en mi blog ¡pillines!).
La cuestión, que al pijo le pellizcamos, le pinchamos, le metimos una sonda por la punta de la picha (había que sacar tóxicos en orina)¡y el tipo sin inmutarse!. Eso sí, una pareja de la policia nacional en la cabecera de la cama esperandole.
Total que después de 3 horas de aguantar vejaciones, con los ojos como platos (sin pestañear) en una pose que era el cachondeo padre de todos los sanitarios del hospital (incluso algunos decían que tenía esa cara tan rígida porque estaba todavía sumando los puntos que le iban a quitar del carnet) se acerca un adjunto y le dice: "bueno hombre, a ver si hablas ya que va siendo hora.... que tanta tontería no te lleva a ninguna parte".
Esas mágicas palabras surtieron efecto y el tipo a los 5 mins se despertó espontáneamente, eso sí, montando un paripé en plan violento... diciendo: "pero ¿donde estoy? no me acuerdo de nada... ¿qué hora es? ... pa mondarse.
Dio positivo en alcohol (más de 2 gr. cuando lo permitido es 0.5) y en cocaína en orina (vamos, una megafiesta que le salio demasiado cara).
Lo peor de todo es que la policia se lo llevó detenido, y como el tipo se puso chulo lo sacaron esposado... ¡todo un espectáculo!.
6.7.06
Los visitadores médicos

La mayoría de las enfermedades curables hoy en día se pueden diagnosticar y tratar por profanos. A la gente le resulta muy difícil aceptar esta declaración, porque la complejidad del ritual médico les ha ocultado la simplicidad de sus instrumentos básicos. Ivan Illich - Némesis médica
Ando detrás de un libro de un periodista alemán que se publicó el año pasado en español, titulado: Los inventores de enfermedades.
En este libro, el autor trata sobre las nuevas enfermedades inventadas (como la menopausia, la andropausia, la osteoporosis, el síndrome de fatiga crónica, el síndrome de niño hiperactivo) para las que la industria farmaceútica ofrece soluciones en forma de pastillas (generalmente caras y sujetas a patentes). Se desentraña así toda la maquinaria de marketing detrás de esta industria, que incluye no solo campañas para convencer a los médicos sino también a los pacientes (financiando asociaciones de pacientes, pagando a famosos para que hablen de esas enfermedades, etc, etc....).
El negocio es tal, que hoy en día la sociedad está más medicalizada que nunca, el gasto farmaceútico aumenta año a año... parece que estamos más enfermos hoy en día que nunca, aunque nuestra calidad y esperanza de vida sean (al menos en los paises desarrollados) las más altas de la historia.
Pero de como se convierte la vida en patología (el embarazo ya es casi una enfermedad, y el parto requiere SIEMPRE un ingreso hospitalario) hablaré otro día.
Hoy quiero hablar de la curiosa y polémica relación entre los médicos y la industria farmaceútica. Esta relación está personificada en la figura del "visitador médico".
El visitador médico es un comercial, disfrazado de biólogo o farmacólogo, cuyo objetivo es que los médicos de su "zona asignada" receten más los medicamentos de su compañía. Suele tratarse de jóvenes de buen porte, que visten de manera elegante y que a la mínima se te acercan para regalarte bolígrafos, cursos de formación (o mejor dicho de de-formación) e incluso viajes. Pero sobre todo, lo que te invitan es a comidas.
La mayoría de los médicos, y por qué no decirlo de los residentes, acceden a hablar con estos visitadores, aceptan sus bolígrafos promocionales, sus tazas con el logotivo del antidiabético en cuestión, sus cenas, sus cursos y sus viajes.
Podría acusarse a los residentes de ser unos corruptos, pero la culpa es un poco de todos. Porque ya es triste que la "empresa" (el hospital en este caso) no nos de ni un bolígrafo (te lo tienes que traer tú de casa, o mejor aún que te lo regale el visitador de turno). El ministerio de sanidad no organiza demasiados cursos (y mucho menos gratuitos), así que el resi accede a estos cursos como única forma de obtener formación continuada (eso sí, después el visitador como quien no quiere la cosa te invita a comer para "congeniar un poco más").
Yo he visto incluso cursos sobre obesidad realizados en Centros de Salud públicos por parte de visitadores de determinada marca comercial que vendía un fármaco para "la obesidad". Claro que si el servicio madrileño de la salud deja la formación continuada de sus profesionales abandonada... ¿quién va a aprovechar esa oportunidad de enseñarle a los galenos cuales son las enfermedades y los fármacos que hay que usar?.
Si quiero el medimecum (un libro muy útil que contiene todos los fármacos distribuidos en españa) tengo dos opciones: o me gasto 40 euros, o me hago amigo de un visitador para que me lo regale. El libro de consulta más utilizado por los residentes en urgencias (el manual del 12 de Octubre) es editado por una farmaceútica (el ministerio por supuesto no quiere ni oir hablar de invertir dinero en que todos los residentes tengan un libro al que acudir en caso de dudas)... así que si quieres ese manual tienes que hacerte amigo de los de MSD.
Y si quiero presentar una investigación en un congreso (o simplemente ir) entonces tengo que hacerme amigo de algún representante y pedirle que me financie el viaje (o al menos la inscripción al congreso que puede costar unos 300 o 400 euros).
La investigación también está en manos de la industria farmaceútica, que es la principal financiadora (las ayudas del ministerio son un porcentaje muy pequeño, y no hablemos a nivel mundial). La consecuencia es que se investigan cosas que interesan a la industria (en general estudios que demuestren que dar un fármaco es mejor que poner agua potable) e incluso se silencian o falsean resultados (como por ejemplo en el caso de la terapia hormonal sustitutiva o el famoso vioxx que tuvo que ser retirado del mercado por producir muertes, cuando ya tenía la industria datos que demostraban esa posibilidad y que no fueron publicados)
Algunos médicos activistas han optado por no tener ningún contacto con la industria farmaceútica (y sus representantes), como es el caso de la organización: "no more free lunches" (no más almuerzos gratis), a los que si mandas tus bolígrafos promocionales te devuelven unos con su logotipo "aséptico".
De esta organización surge la idea de elaborar un manifiesto al que cualquier médico puede adherirse (y poner en su consulta para que sus pacientes sepan que al menos su médico no acepta sobornos más o menos encubiertos de la industria farmaceútica), que dice:
"Yo gofio cocido, estoy obligado a practicar la medicina en el mejor interés de mis pacientes y sobre las bases de la mejor evidencia disponible, en vez de basándome en los anuncios o las promociones.
Por tanto me comprometo a no aceptar dinero, regalos ni hospitalidad de la industria farmaceútica; a buscar fuentes de información no sesgadas y a no confiar en la información diseminada por las compañías farmaceúticas; y a evitar conflictos de interés en mi práctica médica, docencia y/o investigación"
Si eres médico y estás de acuerdo con este compromiso, no estaría de más que lo difundieras en tu blog.
