Cuando el hombre ya no encuentra placer en su trabajo y trabaja sólo por alcanzar sus placeres lo antes posible, entonces sólo será casualidad que no se convierta en delincuente.Theidir Ninnseb
Me acabo de levantar, he desayunado, he hecho la cama y he visto las noticias. Vamos, con horario de ministro (he conseguido burlar al madrugón 6 meses más, y voy a por el record nacional!).
Ayer fue mi primer día en el Centro de Salud. ¡Ah! se me olvidaba decir que los médicos de familia ya no van a ambulatorios, que eso de los ambulatorios es de la prehistoria, cuando la atención primaria era una especie de pescadería donde la gente cogía número y solo se daban volantes a los especialistas.
Ahora los médicos de familia trabajan en "Centros de Salud" o "Centros de Atención Primaria", que queda mucho más bonito y rimbombante. Ahora se hacen programas preventivos, hay matronas para preparar al parto, trabajadores sociales y otras cosillas. Al menos en teoría, claro.
Entré a las 14:00 y ya me llevé la primera sorpresa: mi tutora está de vacaciones hasta el miercoles. Pero como hay buen rollito me endiñaron con otra médico que pasaba por allí.
El año pasado en el horario de tarde no tenían residentes (a nosotros nos han obligado a coger por la tarde). Esto tiene una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que parece que los tutores lo cogen con cierta ilusión (porque eso de tener un residente al lado que no se entera de nada debe subir la moral, aparte de que le puedes mandar a hacer recados). El inconveniente es que supongo que no tendrán experiencia en tener residentes, así que al final pagamos un poco el pato.
Pero se ve buena disposición, y eso ya es un punto positivo.
La jornada ha sido para echarse a temblar. Hemos visto casi 60 pacientes en una tarde, en total trabajando sin parar desde las 15:00 a las 21:00. Y cuando uno dice sin parar significa literalmente SIN PARAR. Vamos, que no he podido ni ir al cuarto de baño. Hoy me llevaré una botellita de agua porque a parte hace un calor ahí dentro que no veas.
Al final de la tarde, aunque estuve todo el rato sentado, estaba literalmente destrozado. No me quiero imaginar lo que tiene que ser una guardia de 24 horas. Que Dios nos coja confesados.
Hay tres cosas que me han gustado mucho de este primer día. La primera es constatar lo que ya sabía por mi rotación en centro de salud durante la carrera, y es que la relación con los pacientes y el ambiente en general es mucho más próximo. Digamos que la gente cuando va al hospital está chunga (o chunguísima) y además no les conoces de nada. Pero al médico de familia le suelen conocer, se tutean, se pregunta sobre sus familias (que también son pacientes del mismo médico)...
La segunda es que en un centro de salud se ve "de todo". Recordar los motivos de consulta de 60 pacientes es imposible, pero así a bote pronto recuerdo:
- Acné
- Gastroenteritis varias
- Faringitis
- Síndrome vertiginoso
- Infección urinaria resistente a antibióticos
- Dermatomicosis (hongos para los amigos)
- Un bulto en el pene
- Un sangrado vaginal
- Una embarazada con dolor de cabeza
- Una lesión de rodilla
- Una sospecha de embarazo
- Una torcedura de tobillo
- Unos cuantos dolores de espalda y cuello
- Unas cuantas heridas infectadas
- Un transtorno agorafóbico
- Un trastorno de ansiedad reactivo
- Y más que no recuerdo...
La tercera es lo bien informatizado que está todo, y por otra parte las grandes limitaciones que tiene el programa que utilizan. Eso significa que podría terminar dedicándome a la informática médica (una de las posibles salidas profesionales cuando acabe esta residencia).
Hoy por la tarde tengo una visita domiciliaria, que queda al ladito de mi casa (ventajas de trabajar en el mismo centro de salud donde vives).
Si esta noche no llego muerto seguiré informando.
31.5.05
Mi primer día en en Centro de Salud.
29.5.05
El Mantoux
La mas larga caminata comienza con un paso. Proverbio hindú
Esta semana ha sido relajada. He visitado los distintos centros de salud y el hospital, a donde he tenido que ir para hacerme la revisión.
Lo primero que he notado es que en el hospital no me pierdo "demasiado". Recuerdo que en mis tiempos de estudiante siempre me hacía la picha un lío con los pasillos y las plantas. Supongo que habré desarrollado mi capacidad de orientación en espacios cerrados con la edad.
Curiosamente fue entrar en los pasillos del hospital y tener la sensación de haber estado allí antes. "Será un deja vú? Tendré un síndrome de despersonalización". La verdad es que me recordaba corriendo por aquellos pasillos con una silla de ruedas, y yo no recuerdo haber hecho carreras con sillas de ruedas (excepto en las largas guardias nocturnas de ginecología en Las Palmas... lo que hace el aburrimiento de los estudiantes).
¿Habría vivido una vida anterior en este hospital y por eso mi destino era acabar aquí de nuevo para arreglar ciertos asuntillos? Al llegar a la revisión de salud laboral se resolvio el misterio. Resulta que en este hospital se rodó la película "Cuarta planta".
La otra coña del día ha sido lo del Mantoux. El Mantoux es una prueba que se hace para ver si eres portador de la tuberculosis. La cosa es, para los no entendidos, que te pinchan en el antebrazo y te meten un liquidillo. Si a las 72 horas te ha salido un "bultito" pues entonces es que has estado en contacto con la tuberculosis y te tienen que dar durante 6 meses una pastilla. Lo malo de esa pastilla es que te jode el hígado, con lo que no puedes tomar alcohol durante ese tiempo, y tienes que estar haciendote análisis cada mes para controlar que no te quedes sin higadillos... En fin, un coñazo.
El problema es que cuando yo era pequeño a algunos nos vacunaban de la tuberculosis. Años después se descubrio que la vacuna no servía para nada (cosas de los médicos).
Eso sí, la vacuna te hacía la puñeta el resto de tu vida, porque cada vez que te hagan la prueba del Mantoux vas a salir positivo, y claro, no se va a saber si es por la vacuna o porque realmente te has infectado. Así que pastillita al canto.
Así que aquí me tienen mirándome el antebrazo con intriga a ver si me sale el dichoso bultito o no, que como me salga me espera una de cuidado...
En otro orden de cosas, ya tengo tutor (mejor dicho tutora), centro de salud y horario....
El centro de salud que me ha tocado está a 4 minutos andando desde mi casa, así que perfecto. Además es horario de tarde (de 14:00 a 21:00), con lo que escapo nuevamente de la maldición de madrugar (al menos durante los meses que esté en el centro de salud).
La tutora es la misma médico que tiene la familia de mi novia. Así que tengo a la suegra controlada, y podré chantajearla vilmente. La verdad es que puestos a elegir prefería elegir a algún médico del que tuviera referencias. Mi novia me dijo que su médico era muy simpática y amable, así que dije: "from lost to the river" y decidí elegir a esa.
He podido elegir el rotatorio que más me apetecía (porque soy el 3º en orden MIR de los de mi promoción). Empiezo en centro de salud, hasta Noviembre. Luego paso por urgencias y medicina interna en el hospital hasta Febrero. Luego otro mes en centro de salud en Marzo, y termino con un mes en urgencias de pediatría en Abril.
A parte de eso, están las dichosas guardias. Para el mes de Junio nos han endiñado una a cada uno. Todavía no sé en qué fecha me tocará a mí pero cada vez que lo pienso me echo a temblar.
Las urgencias del hospital se ven caóticas a más no poder, con todos los pacientes apilados por ahí, y los médicos y enfermeras de un sitio a otro. Me han dicho que no se para de trabajar en las guardias durante toda la noche. Al menos parece que hay buen ambiente, aunque eso sí, vamos a tener que acostumbrarnos a no estar demasiado supervisados (la presión asistencial es alta).
Hay dos tipos de guardias:
- Entre semana entras a las 15:00 y sales a las 8:00 del día siguiente.
- Los festivos y fines de semana entras a las 8:00 y sales a las 8:00 del día siguiente.
Durante el mes de Junio tendremos un curso de urgencias por las tardes en el hospital. Lo malo es que me perderé el rotatorio en el centro de salud durante ese mes (porque claro, las clases son obligatorias). A mí que lo que me gusta es el centro de salud y parece que no me libro de hospitales ni para atrás. Pero en fin, supongo que es el precio que hay que pagar.
Espero ponerme esta semana que entra a revisarme mi manual de urgencias (que no me miro desde 5º de carrera, es decir desde hace 6 años!!!!), porque como me venga un tipo con dolor de barriga el que se va cagar allí voy a ser yo.
Ahora me voy a la comunión de un primo mío, y es que hago mucha más vida familiar aquí en Madrid que en Barcelona.
24.5.05
Langostinos y vaselina para todos.
Si se encuentra bien, no se preocupe. Se le pasará.Postulado de Boling sobre la ley de Murphy
Estos dos primeros días han sido de mucha emoción, intriga y dolor de barriga. El primer día me dirigí a la Unidad Docente... nos habían citado a las 10 de la mañana... bien, parece que esta gente es razonable.
La cosa no estuvo mal, la verdad, aunque sospecho que hay gato encerrado. Todos los directores y coordinadores eran muy simpáticos, los nuevos compañeros también, y lo más fuerte de todo... ¡nos invitaron a jamón serrano, vino, quesos y ya la repanocha: langostinos!!!!
Pero era todo tan extraño, como una especie de secta. Ese tipo de situación en la que piensas: "ufff, estos me quieren vender una moto que no es mía". Pero bueno, se portaron bien.
El lunes nos dieron a leer el contrato. Curiosamente el MIR es una oposición donde solo puedes conocer las condiciones laborales después de haber hecho el exámen y haber elegido plaza.
El contrato es bastante chungo, porque básicamente dice que trabajamos por un sueldo bruto de 800 y pico euros, que las guardias no se pagan como horas extraordinarias, y lo peor: que se nos puede obligar a hacer tantas horas como sean necesarias por necesidades del servicio.
Un contrato de semi-esclavitud, en definitiva. Habrá que ver como es en la práctica todo esto, porque la verdad es que firmar aquel contrato da un poco de mal rollito, porque como residentes legalmente estamos más vendidos que los cromos de Oliver y Benji.
30 días de vacaciones al año (no se pueden partir) y otras lindezas. Lo bueno (en este área en el que estoy) es que libramos guardia. Aunque de nuevo, habrá que ver como se aplica este derecho en la realidad.
Esta semana poca cosa nos harán hacer, unas charlas y visitar los distintos centros de salud, básicamente. El lunes ya tendremos tutor y centro de salud asociado, y empezaremos con la acción.
En relación a esto, ya nos metieron la primera doblada (por eso nos daban jamon y vinos, para relajarnos): resulta que solo podemos coger horarios de tarde (de 14:00 a 21:00). Vamos que parece que el bote que acompañaba a los langostinos no era mayonesa sino vaselina directamente.
Hasta Julio parece que no haremos guardias, aunque dicen que si uno quiere ir de voluntario "para ir aprendiendo" que puede hacer, pero sin cobrar. Y digo yo que "para ir aprendiendo" ya estamos aquí 4 años cobrando lo que cobramos.
Bueno, cierro por aquí que se hace tarde y estoy muerto.
19.5.05
Consejos de los editores del BMJ
Hay cuatro tipos de conocimiento: el que sabes que sabes, el que sabes que no sabes, el que no sabes que sabes y el que no sabes que no sabes. Este último es el más común, y el más importante.Narinder Kapur
La sensación es conocida (y típica del cambio de trabajo): uno no sabe lo que se espera de él. Esto genera tensión, ansiedad y miedo a no estar a la altura. Lo leí en un libro de un master MBA. Por lo que oigo por ahí todos los R1 pasan por lo mismo, un acojonamiento generalizado...
Asusta no saber lo que sabes. Y tienes la sensación de que no tienes ni idea de nada... llámenlo miedo escénico, llámenlo cagarse por las patas pa'bajo... pero eso es lo que me pasa cuando pienso en el primer día de guardia, cuando me venga un tipo de 80 años quejándose de vete a saber qué... o un politraumatizado.
¡Tanto que aprender! (sobre todo después de 4 años sin coger un fonendo).
Los siguientes consejos que encontré en un editorial del British Medical Journal pueden ser útiles para estos casos (y tranquilizarnos un poco :) ):
- Aprende a manejar la incertidumbre
- Duda de lo que te enseñen, especialmente si es incosistente o incoherente
- Se humilde con respecto a tus conocimientos
- Se siempre tú mismo
- Disfruta
- Intenta practicar la medicina con la misma ética y principios en los que creías cuando entraste en la facultad
- Nunca tengas miedo de admitir tu ignorancia
- La medicina no es solo actividad clínica, también tiene que ver con las relaciones, el trabajo en equipo, los sistemas, las habilidads de comunicación, la investigación, las publicaciones y la evaluación crítica.
- Trata a tus pacientes con el mismo cuidado y respeto como si fueran tus amigos o familiares
- Curar no es lo que todo el mundo espera de tí: tus pacientes o sus familias pueden simplemente buscar apoyo, una mano amiga, un espíritu amable
- A parte de la familia no hay vínculo más fuerte que el que existe entre médicos y pacientes
- No creas lo que leas en revistas médicas y periódicos
- Trata de aprender a aprender, a obtener información médica útil y a evaluar su calidad
- Las primeras diez veces que haces algo (entrevistar a un paciente, coger una vía intravenosa, suturar una herida) será difícil, así que pasa por esas 10 veces lo más rápido posible
- Aunque no debe preocuparte decir "no lo sé" cuando sea apropiado, tampoco debe preocuparte equivocarte
- Aprovecha cada rotación aunque no vaya a ser tu especialidad en el futuro, porque estarás haciendo y compartiendo cosas especiales.
- Cuanto tengas un mal día porque estas cansado, estresado, sobrecargado de trabajo y te sientas infravalorado, nunca olvides que las cosas están mucho peor en el lado frío del fonendo. Puede que tengas un día de perros, pero tú no tienes cancer de pancreas
18.5.05
Prólogo
Todos los cambios, aún los más anhelados, tienen su melancolía, pues lo que dejamos es una parte de nosotros mismos; hay que morir una vida para entrar en otra. Anatole France
¿Y quién iba a decirme a mí hace tan solo un año que acabaría haciendo la residencia de medicina de familia? Un tipo como yo, canario por el acento, segoviano por la madre (del cordero), catalán por la ciencia y ahora madrileño por la familia (la medicina y la otra).
El resumen de todo esto: que de estar hoy todo el día metido en un laboratorio de bioinformática analizando secuencias de ADN y recalculando posiciones de diversas mutaciones, pasaré el lunes a recetar pastillas para la tensión o marcarme unos tactos rectales...
Ahora que caigo, esta bitácora me recuerda a una de esas series que veía de pequeño, se llamaba Médico Precoz (Doogie Howser M.D.). Aquel residente pueril que tras cada jornada escribía en su ordenador alguna reflexión parabólica.
Y ahora me veo aquí preparado para empezar una aventura de 4 años donde se supone que aprenderé "el oficio de galeno".
El sábado recogeré mis bártulos, los meteré (como bien pueda) en el maletero de un coche alquilado para la ocasión y me mudaré de Barcelona (ciudad en la que he vivido los últimos 3 años) a Madrid.
Y el lunes, ¡ya mismo!, al centro de salud para empezar esta nueva etapa...
Prometo, como ya hice en mi anterior aventura, mantener informada a la platea. Esperemos que nos salga una buena comedia, con alguna pincelada de drama, que siempre es inevitable.
Ahora a dormir y el lunes ¡empieza la acción!
